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TIPOS DE COPAS DE VINOS ¿Existe un tipo de copa para cada vino?

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copas de vino medidas – ¿QUÉ TIPOS DE COPAS DE VINOS hay que usar SEGÚN EL VINO? ¿Existe un tipo de copa para cada vino? ¿CUAL USO?

¿Que diferentes géneros de copa hay y cuáles son las más utilizadas conforme el género de vino? ¿Qué géneros de copa se emplean conforme a la cantidad de vino con la que deben llenarse? ¿Y según la temperatura? Está claro que no es lo mismo un vino blanco chardonnay que un vinho de Oporto. Veamos más…

¿Cuánto vino se debe servir en la copa? – copas de vino medidas

JOHNNY ZURI – CUENCA – 2019

¿Hay algo como un estándar para servir vino en un restaurante? Ya se trate de un tempranillo, un oporto, jerez o bien un vino dulce, hay algunas reglas admitidas cuánto se llena la copa. Cuando se trata de vino tinto y blanco, unos ciento cincuenta ml. se considera admisible. Esto deja a un restaurante servir más o menos unas cinco copas por cada botella de setecientos cincuenta ml estándar. Con todo, hay que tomar en consideración, la dependencia del tamaño de la copa, aun si la cantidad es exactamente la misma. Y, como es natural, va a estar el propio criterio del establecimiento o bien del sommelier que sirva.

Si hablamos de un Jerez

Esta clase de vino andaluz tiene muchas variedades de estilos. Por lo general acostumbran a tener un sabor más potente y mayor contenido de alcohol que un vino seco. Como resultado, el volumen de servicio para la mayor parte de vinos jerez es de más o menos noventa ml. De forma tradicional se sirve en una copa pequeña

Oporto

Otro vino del Val del Duero de Portugal. Estos vinos son más dulces y poseen alrededor del veinte por ciento de alcohol. Tienen el propósito de ser degustado y saboreado, y por norma general se sirven en copas pequeñas. De la misma manera que el Jerez acostumbran a servirse unos noventa ml.

Dulces

Ya se trate de Sauternes de Francia, vino de hielo de Canadá o bien Trockenbeerenauslese de Alemania, estos vinos exquisitamente dulces y espesos son normalmente consumidos tras la cena, maridados con algo dulce. Estos vinos ya acostumbran a venir en botellas pequeñas de 375ml. En un restaurante se acostumbran a servir entre sesenta-noventa ml, cantidad considerada estándar para la mayor parte de los vinos de postre.

Vinos espumosos

En el caso del cava, champagne y demás vinos espumosos, como los vinos secos se acostumbra a atestar unos ciento cincuenta ml. que es la capacidad de la copa ‘flauta’ frecuentemente utilizada para espumosos. Por lo tanto, lo común es atestar en 2 tiempos la copa de espumoso hasta arriba.

Por cultura, por tradición o bien por estilo, cada bebida tiene su recipiente conveniente y no seleccionar la copa o bien el vaso adecuado puede hacer que se te atragante el trago.

Copa de cóctel

Impitoyables.

Esta clase de copas se usan por norma general en la cata.

Copa ISO de cata.

Copa de doscientos quince cm3 normalizada, desarrollada por especialistas catadores.

Copa de tulipa.

La más usada. Presenta 2 tamaños: el mayor, para los tintos, y el menor, para los blancos. Es de forma levemente alargada y suavemente esférica.

Copa flauta.

Ideal para los espumosos. Es angosta, alta y alargada, y debe tener el borde superior levemente encorvado cara el interior.

Catavinos.

En especial conveniente para los vinos de Andalucía . Es de forma alargada, tallo corto y boca angosta.

Caña.

Vasos de base angosta de diez cm de alto con fondo muy grueso, que se utilizan para los vinos cordobeses.

Chiquito.

Vaso de vidrio achatado y de base ancha que se emplea para el Txacolí.

Cunca

Pequeño tazón de cerámica blanca, de empleo tradicional en Galicia para tomar vinos de barril en tascas.

aromas

Para disfrutar el aroma del vino, es el mecanismo de consideración de los aromas mediante la copa y la clasificación de los aromas. Cuando se trata de olfatear el vino, bastante gente teme no ser capaz de advertir tantos aromas como piensa que debería. Por otra parte, a otros muchos les resulta bastante difícil clasificar los aromas y ponerles nombre.

Conocer el vino es cuestión de práctica y de atención. Si comienzas a poner más atención a los olores en tus actividades corrientes, y además de esto cuentas con un mecanismo de consideración de los aromas, vas a mejorar en el arte de la cata y gozarás de forma plena el vino. Los aromas de los vinos pueden ser percibidos por caminos diferentes, primero desde el exterior, oliendo de manera directa el vino en la copa evaluándose los aromas directos, o desde el interior, por los aromas que llegan por la faringe una vez introducido el vino en la boca, obteniéndose los aromas indirectos, de boca, o bien retronasales.

Pese a que se trata de olores captados por la nariz, los aromas indirectos, se incluyen frecuentemente en la fase gustativa del vino. El mecanismo de la fase olfativa directa de los vinos entiende, por su parte, la ejecución de etapas:

  • Alta, de cuerpo largo y aflautado, y corta de pie. Es la más tradicional y bella para este género de vino. Su gran profundidad y poco diámetro hacen que las burbujas duren considerablemente más tiempo en la copa. De vinos rosados.
  • Baja, de cuerpo corto y de boca abierta. Es conveniente para degustar este vino de consumo rutinario proveniente de uvas prensadas a las que se descartan los hollejos en vez de dejarlos en contacto a lo largo de toda la fermentación. Como recomendación, lavar el cristal con un jabón suave y enjuagarlas con mucho agua. No secar con paño o bien papel a fin de que no se empapen de falsos olores. Dejar escurrir boca abajo, a ser posible colgadas a fin de que se aireen y no guardarlas en vitrinas o bien guardarropas cerrados. Para darles brillo, lo mejor es entremezclar en un rociador agua con alcohol en cantidades iguales, entonces rociarlas con esta mezcla y repasarlas con un harapo seco sin pelusa por los dos extremos hasta el momento en que no quede nada reflejado en ellas.

¿Cuántas veces has preservado una botella de vino con el máximo mimo mas no has tenido ese cuidado al escoger la copa?

tipos de copas de vino
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Cometemos un fallo al creer que un vino se puede servir en cualquier recipiente. El tamaño y la manera de una copa sí importan. Esta es capaz de trastocar los aromas del vino. Antes de servir un vino deberíamos preguntarnos qué copa es la apropiada. No vale cualquier cristal. Lo primordial es el material con el que está fabricada. Seguramente vas a saber que plástico es una mala apuesta.

Una copa he de ser de cristal o bien vidrio fino y transparente. En caso contrario puede influir en la percepción de los colores, aromas y sabores cuando probamos un vino. Además de esto, hay que tener en consideración su grosor. Un borde grueso va a hacer que nuestros sentidos se centren más en la propia copa que en el vino. Olvídate de las copas diminutas.

Al igual que el material de fabricación, el tamaño influye. La copa he de ser suficientemente grande para verter el vino y que este pueda ser agitado, sin inconveniente de que se desborde, para oxigenarlo. En el tamaño entra asimismo en juego el tallo de la copa.

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